Redes sociales y depresión: un estudio con 183.000 encuestas halló más riesgo desde las dos horas y media
Un análisis de once años de datos asocia pasar 150 minutos diarios o más en redes sociales con más depresión en personas adultas. Qué significa y qué hacer.

En esta nota
El vínculo entre redes sociales y depresión no es solo un tema de adolescentes. Un estudio que analizó más de 183.000 encuestas a personas adultas encontró que pasar 150 minutos por día o más en redes sociales se asocia con una mayor probabilidad de reportar depresión, y que esa relación se mantuvo durante los once años analizados.
La investigación fue realizada por un equipo de la Universidad de Cincinnati, en Estados Unidos, se publicó en la revista npj Mental Health Research y fue reseñada por Infobae.
Qué analizó el estudio
El equipo trabajó con encuestas respondidas por personas de 18 a 70 años a partir de 2014. Comparó el tiempo dedicado a distintas actividades con la presencia de depresión informada por cada participante.
Qué encontró
- 150 minutos diarios o más en redes sociales se asociaron con depresión autorreportada.
- La relación fue constante a lo largo de los once años de datos.
- Fue más fuerte que la de otras actividades: el trabajo, el estudio, los videojuegos, el uso general de internet y la televisión mostraron una asociación menor.
- Se intensificó con el tiempo: el peso de las redes sociales creció durante el período estudiado.
Qué no dice
El estudio muestra una asociación, no una causa. Con encuestas no se puede saber si las redes favorecen la depresión o si las personas que ya están deprimidas pasan más tiempo en ellas. Lo más probable es que ocurran las dos cosas: quien se siente mal se aísla y busca compañía en la pantalla, y ese uso prolongado desplaza otras actividades que ayudan a sentirse mejor.
Otro límite es que la depresión fue informada por cada participante y no evaluada por un profesional.
Los propios investigadores reconocen que proponer el abandono total de las redes es poco realista. La pregunta útil no es si usarlas, sino cuánto, cómo y en lugar de qué.
Por qué el tiempo importa
Dos horas y media por día suman más de diecisiete horas por semana. Ese tiempo suele salir de otros lugares: el descanso, el movimiento, los encuentros cara a cara. A eso se suma el tipo de contenido. La comparación constante con vidas editadas y la exposición a noticias angustiantes afectan el ánimo, como mostró también un estudio argentino sobre experiencias negativas en redes.
Qué podés hacer
- Mirar el dato real: el celular muestra cuánto tiempo pasás en cada aplicación. Suele ser más de lo que uno cree.
- Poner un tope y un horario: por ejemplo, nada de redes en la primera y en la última hora del día.
- Sacar el celular del dormitorio: mejora el sueño, que influye de forma directa en el ánimo. En higiene del sueño hay más hábitos para descansar mejor.
- Reemplazar, no solo quitar: una caminata, una llamada o un encuentro ocupan mejor ese espacio que el vacío.
- Notar cómo quedás después: si una cuenta o una aplicación te deja peor, es un buen motivo para silenciarla.
Cuándo consultar
Reducir el uso de redes puede ayudar, pero no trata una depresión. Si hace más de dos semanas que sentís tristeza, falta de interés, cansancio o cambios en el sueño y el apetito, conviene consultar con un profesional. En depresión: señales y cómo acompañar explicamos a qué prestar atención, y en recursos de ayuda encontrás dónde pedir atención.


