Salud y Capital Humano coordinan acciones de prevención en escuelas para adolescentes
Nación capacitará a docentes en detección temprana y reforzará las líneas de ayuda. La Línea 141 ya recibió más de 20 mil llamadas este año.

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Los ministerios de Salud y de Capital Humano de la Nación acordaron coordinar acciones de prevención en salud mental y consumos problemáticos para adolescentes y jóvenes, con eje en las escuelas. La reunión, difundida por el Ministerio de Salud el 10 de septiembre, se dio en la semana del Día Mundial para la Prevención del Suicidio.
Qué se acordó
El trabajo gira en torno a la Estrategia Federal en Adolescencia, que busca mejorar la identificación temprana de situaciones de malestar dentro de las escuelas. Entre los compromisos anunciados:
- Capacitación docente en bienestar emocional y detección temprana, en escuelas seleccionadas.
- Guías de derivación con los servicios de salud disponibles en cada jurisdicción, para que la escuela sepa a dónde orientar a cada estudiante.
- Formación de equipos de salud, educación y fuerzas de seguridad en todas las provincias, en el marco de la Ley Nacional de Prevención del Suicidio 27.130, junto con tareas de vigilancia epidemiológica.
La estrategia comenzará en cinco provincias: Mendoza, Tucumán, Chaco, San Juan y Chubut.
Mejoras en las líneas de ayuda
El Ministerio de Salud informó mejoras en la infraestructura de la Línea Nacional de Salud Mental (0800-999-0091), con instalación de fibra óptica, nuevos sistemas telefónicos y herramientas para mejorar el registro estadístico de los llamados.
También se destacó el trabajo de la Línea 141 de SEDRONAR, que atiende las 24 horas consultas sobre consumos problemáticos y que este año recibió más de 20 mil llamadas de todo el país, incluidas situaciones en las que el malestar emocional se combina con el consumo de sustancias.
Por qué la escuela es clave
Docentes y preceptores ven a los chicos y las chicas todos los días y suelen ser quienes primero notan un cambio: aislamiento, faltas reiteradas, irritabilidad o caída abrupta del rendimiento. Que tengan formación y sepan a dónde derivar puede acortar mucho el tiempo entre que aparece el malestar y llega la ayuda.
La evidencia sobre prevención es clara en un punto: preguntar con cuidado y escuchar sin juzgar no aumenta el riesgo. Abrir la conversación es una forma de protección.
Qué pueden hacer las familias
- Estar disponibles: preguntar cómo están, sin interrogatorios, y escuchar más de lo que se habla.
- Tomar en serio los cambios de conducta que se sostienen en el tiempo, sin minimizarlos como “cosas de la edad”.
- Conocer los recursos: saber qué líneas y servicios existen antes de necesitarlos.
En nuestra guía sobre pantallas y adolescentes hay ideas para sostener el diálogo en casa, y en la nota sobre cómo acompañar a alguien con depresión encontrás señales a las que prestar atención.
Si vos o alguien cercano necesita ayuda
Si estás atravesando un momento difícil, hablar con alguien puede ayudar. Hay líneas gratuitas, anónimas y disponibles las 24 horas en todo el país: las encontrás en nuestra página de recursos de ayuda. Si hay un riesgo inmediato, llamá al 911 o al 107. Las situaciones difíciles pueden cambiar, y pedir ayuda es un paso valiente.


