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Apuestas online en adolescentes: la ludopatía pasa a la órbita del Ministerio de Salud

Un decreto suma la ludopatía a las funciones de Salud tras un estudio de SEDRONAR: uno de cada cuatro estudiantes secundarios apostó dinero en el último año.

3 min de lectura

Un estadio de fútbol iluminado de noche, con las tribunas llenas de público
Foto: Mario Klassen / Unsplash (dominio público, CC0)
En esta nota
  1. Qué dice el estudio de SEDRONAR
  2. Por qué importa para la salud mental
  3. Señales a las que conviene prestar atención
  4. Cómo acompañar desde casa
  5. Dónde pedir ayuda

Las apuestas online en adolescentes ya forman parte de la agenda sanitaria nacional. El Gobierno publicó el 21 de agosto en el Boletín Oficial el Decreto 771/2026, que modifica la Ley de Ministerios y le asigna al Ministerio de Salud la competencia para diseñar políticas de prevención, concientización, capacitación, investigación y tratamiento integral de la ludopatía, es decir, del juego problemático.

Para fundamentar la decisión, el decreto cita un dato que preocupa a familias y escuelas de todo el país: más de un cuarto de las y los estudiantes secundarios apostó dinero durante el último año.

Qué dice el estudio de SEDRONAR

El dato surge del Séptimo Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes de Enseñanza Media, realizado en 2025 por el Observatorio Argentino de Drogas de la SEDRONAR. Fue la primera vez que la encuesta, que alcanzó a 117.833 alumnos de 1.085 escuelas públicas y privadas, incluyó preguntas sobre juegos de azar con dinero.

Los principales resultados:

  • 26,2% de las y los estudiantes apostó dinero en los doce meses previos a la encuesta.
  • 20,5% lo hizo por internet y 12% de forma presencial (una misma persona puede haber usado las dos vías).
  • 35,3% de los varones declaró haber apostado, frente al 17,7% de las mujeres.
  • La edad promedio de inicio en las apuestas digitales fue de 14,1 años.

Por qué importa para la salud mental

El juego problemático no es solo un tema de dinero. Cuando apostar deja de ser algo ocasional y pasa a ocupar el pensamiento, el tiempo y los ahorros, puede aparecer ansiedad, irritabilidad, problemas de sueño, aislamiento y conflictos en casa o en la escuela. En la adolescencia, además, el cerebro todavía está desarrollando el control de los impulsos, y las plataformas online están disponibles las 24 horas desde el mismo teléfono que se usa para estudiar o hablar con amigos.

Que el Ministerio de Salud tenga ahora una competencia específica abre la puerta a programas de prevención y a dispositivos de atención pensados para esta problemática. Varias provincias, como Misiones y Santa Cruz, ya habían aprobado leyes propias para limitar la publicidad de apuestas y trabajar la prevención en escuelas.

Señales a las que conviene prestar atención

Sin alarmarse ni sacar conclusiones apresuradas, estas son algunas señales que justifican una conversación:

  • Movimientos de dinero sin explicación: pedidos frecuentes, deudas con amigos o faltantes.
  • Cambios de ánimo ligados a resultados deportivos o a la actividad en el celular.
  • Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba y caída en el rendimiento escolar.
  • Ocultamiento: aplicaciones borradas, uso del teléfono a escondidas o mentiras sobre el tiempo de conexión.

Cómo acompañar desde casa

Hablar del tema sin sermones suele funcionar mejor que prohibir sin explicar. Preguntar qué ven en redes, qué hacen sus amistades y qué saben sobre cómo ganan dinero las plataformas ayuda a abrir la conversación. Si querés ideas para encararla, en nuestra guía sobre pantallas y adolescentes hay pautas concretas.

Dónde pedir ayuda

Si notás que el juego ya genera malestar, deudas o conflictos, conviene consultar con un equipo de salud mental del sistema público, de la obra social o de la prepaga. La Línea 141 de SEDRONAR brinda orientación gratuita sobre consumos problemáticos las 24 horas en todo el país. También podés revisar nuestros recursos de ayuda y la guía para acceder a un psicólogo por obra social o en el sistema público.