Ansiedad digital: un informe iberoamericano advierte que afecta al 60% de las personas jóvenes
Un informe de la SEGIB y el Organismo Internacional de Juventud analiza la ansiedad digital en 22 países, incluida la Argentina. Qué dice y qué hacer en casa.

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La ansiedad digital, el malestar asociado al uso intensivo de pantallas y redes sociales, alcanza al 60% de las personas jóvenes de Iberoamérica. Así lo señala un informe regional que analiza la salud mental juvenil en entornos digitales en los 22 países de la comunidad iberoamericana, entre ellos la Argentina.
El documento se titula “Entre la vulnerabilidad y la oportunidad: salud mental juvenil en entornos digitales”. Fue elaborado por la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y el Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ), y fue reseñado por Infobae el 27 de abril de 2026.
Los datos principales
- 60% de las personas jóvenes de la región experimenta ansiedad digital.
- 20% presenta problemas vinculados al uso intensivo de redes sociales.
- 3 horas y 32 minutos es el tiempo promedio de conexión diaria.
- 16 millones de adolescentes, cerca del 15%, viven con algún trastorno mental.
- Menos del 3% del gasto en salud de la región se destina a salud mental.
El informe muestra además una tendencia de largo plazo: entre 2000 y 2021, la proporción de jóvenes con ansiedad pasó de 5,5% a 7,3%, y la de jóvenes con depresión, de 3,5% a 4,4%. El riesgo es mayor en las mujeres jóvenes y en las personas LGBTIQ+.
Qué se entiende por ansiedad digital
No es un diagnóstico clínico. Es una forma de nombrar un conjunto de experiencias frecuentes: la necesidad de revisar el celular todo el tiempo, el miedo a perderse algo, la comparación permanente con otras personas y la dificultad para desconectarse. Puede convivir con un trastorno de ansiedad o aparecer sin él.
El título del informe resume su postura. Los entornos digitales exponen a riesgos, pero también son un espacio donde las personas jóvenes encuentran información, comunidad y apoyo. El problema no es la tecnología en sí, sino las condiciones en que se usa y la falta de acompañamiento.
Por qué importa en la Argentina
Los datos locales van en la misma dirección. Un estudio de la Universidad Nacional de La Plata mostró que las experiencias negativas en redes elevan la ansiedad de forma medible, y el relevamiento anual de la UBA ubica a las personas de 18 a 29 años como el grupo con más síntomas de ansiedad y depresión.
A eso se suma la brecha de atención. Si menos del 3% del gasto sanitario va a salud mental, es difícil que haya respuestas a tiempo para quienes las necesitan.
Qué pueden hacer las familias y las personas jóvenes
- Acordar momentos sin pantallas, como las comidas y la última hora antes de dormir.
- Hablar de lo que pasa en las redes sin burlas ni sermones.
- Desactivar notificaciones que no son necesarias: reduce la urgencia de mirar.
- Sostener actividades presenciales: deporte, amistades, proyectos compartidos.
En la guía sobre pantallas y adolescentes desarrollamos cómo acordar límites posibles.
Cuándo consultar
Si el uso de pantallas viene acompañado de irritabilidad sostenida, aislamiento, problemas de sueño o una caída marcada en el rendimiento, conviene consultar con un profesional de la salud. En qué es la ansiedad explicamos cómo reconocerla y en recursos de ayuda encontrás dónde pedir orientación en todo el país.


